27 de abril de 2025

Quizás, quizás, quizás...

No se como sucedió, pero el caso es que me encontre sumida en la más absoluta tristeza cuando el, de repente, me dijo que se marchaba.

Quizás era lo mejor? quizás el necesitaba organizar su vida y recomponer esos pedazos que ha ido rompiendo y descuidando poco a poco durante estos meses.
Yo me sentía en la obligación de apoyarle, de ayudarle en lo que hiciera falta, no creí que por eso fuera a sacrificar mi felicidad.
Pero lo hice.

Me sumí en ese vacío en el que pasas por la vida sin estar, pasas de puntillas por todo sin hacer ruido, sin dejar huella, en esa existencia triste. Un modo de vagar como alma en pena pero sin que nadie lo note.
Para el resto del mundo mi vida era muy apreciada, porque no vivían en ella.
Yo me encargaba de hacer un relato como si de una fiesta se tratara, con fuegos artificiales constantes, y en realidad, así me la tomaba...pero no lo era.
Cuando te pones las gafas de "todo esta bien" es increíble la facilidad que se tiene para aparentar la mejor sonrisa, la mejor carcajada, solo porque para tu mente es más difícil asumir lo que te esta pasando.
Y que era lo que me estaba pasando??
Que me perdí a mi misma.
Me perdí intentando hacer feliz a otra persona, que a mi no me cuidaba.
Me perdí intentando sacar adelante una relación sola, cuando ya sabemos que una relación es cosa de dos.