6 de abril de 2013

Reflexiones 1.0

Sentía la necesidad de reflexionar sobre lo fácil que es para algunas personas sustituir un afecto por otro sin sentir remordimientos, simplemente deja de interesar y es sometido al completo olvido. Unos pasan a ser segunda opción mientras otros se colocan en los primeros puestos.

Para algunas personas existen "seres únicos" a los que adoran y nunca querrán someter a ese olvido, puesto que su existencia se les antoja necesaria en la vida.Y por otro lado los seres mundanos, que están, como dice el refrán, porque tiene que haber de todo.
Se esfuerzan por llegar a ser "seres únicos" pero ellos mismos saben que el universo no les a otorgado dicho DON y se frustran con relaciones complicadas y absurdas queriendo ser algo que nunca serán. Intentan agradar a la gente para que no albergue sentimientos negativos hacia ellos, cosa que es harto IMPOSIBLE.

Pienso que ponerte una mascara para relacionarte con el resto de los demás no puede, ni sera nunca nada bueno, que para aceptar y querer a los demás primero hay que hacerlo con uno mismo, y que no hay que dejarse deslumbrar por aquellas personas que te colman de regalos tanto de palabra como de hecho. 


Las cosas realmente importantes de la vida no se cuentan, no se van amontonando en un cajón. Se viven, se disfrutan, se comparten, se sienten...




No hay comentarios:

Publicar un comentario